sábado, 21 de diciembre de 2019

2019, un año de buena música en La Habana


 El 2019 ha sido un año de marcada significación para los artistas y creadores habaneros. 
 
Para comenzar, creo que vale la pena destacar la actitud solidaria de los músicos de todas las generaciones  con los afectados por el tornado que arrasó parte de la capital a inicio del año. Ellos llevaron su arte a las comunidades más dañadas, acompañados de esperanza y fe en la Revolución.

La celebración  de la Feria Cubadisco fue momento importante para resaltar la discografía cubana, que aunque no exhibe sus mejores momentos ha mantenido una marcha digna.

La casa discográfica EGREM celebró sus 55 años con varias acciones entre las que destacan la segunda edición del Festival Josone Jazz, Rumba y Son, evento hasta el que llegaron agrupaciones de prestigio internacional para compartir escena con importantes formatos cubanos, propiciando una alta calidad a la propuesta.

La reapertura de dos de sus centros: El Café Cantante Mi Habana y la Casa de la Música de Galiano y el nacimiento del Centro Cultural La llave, ubicado en el municipio Cerro, unido a presentaciones de varios fonogramas que llevan su sello y la reinauguración del histórico Estudio 102 de grabaciones han sido las maneras escogidas por el colectivo para celebrar su cumpleaños.

Especialmente significativo fue el concierto que ofrecieran en el Malecón de La Habana el grupo Gente de Zona, quienes despojados de la fama que han ganado con su trabajo y talento, regalaron a la ciudad una presentación de lujo en la que interpretaron lo más conocido de su repertorio.

La emblemática Festival Internacional Fiesta del Tambor "Guillermo Barreto in Memoriam" liderada por el maestro Giraldo Piloto y erigida en espacio ideal para tomarle el pulso a la percusión cubana e internacional, celebró una edición que trajo a escenarios habaneros a un elenco de lujo, hecho  que ha caracterizado a esa cita sonora por más de quince años.

La música urbana, la campesina, la tradicional, los cantos corales, la música de cámara, el canto lírico, el son, la rumba y la timba tuvieron momentos especiales este 2019.

Entre los sucesos de obligada referencia, desde el punto de vista musical está el medio siglo de Los Van Van, aniversario que se celebró con la prestancia que merece la agrupación reconocida  como “Ell tren de la Música cubana”.

Otros cumpleaños de lujo se han celebrado este 2019: el centenario de Benny Moré, las seis décadas de la Orquesta Sinfónica Nacional y las siete del pianista Frank Fernández son sólo algunos.

Un espectáculo de lujo dedicado a quien por muchos motivos está en lo más alto de la música cubana: Ernesto Lecuona, fue liderado por el maestro Ulises Aquino, quien logró reunir a un elenco selecto en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

Un festival de Jazz de lujo y un certamen de jóvenes jazzistas Jojazz de reconocida calidad se inscriben entre los eventos mejores logrados en el ambiente sonoro en La Habana.

2019 ha sido especial también para el maestro Joaquín Betancourt, quien con su joven Jazz Band y al frente de otros proyectos musicales demostró una vez más  su valía como músico, sólo superada por sus excelentes cualidades humanas. Todo esto contribuyó  a la decisión de un jurado que reconoció al talentoso maestro con el Premio Nacional de Música.

Muchísimo más sucedió durante estos doce meses, la celebración de certámenes donde los jóvenes fueron protagonistas también merece una mención, en especial la reaparición del Concurso de Interpretación y Composición Adolfo Guzmán, evento que aunque se alejó de sus propuestas originales, ponderó la canción como género y demostró que también los nuevos intérpretes ven en éste una opción para defender la música cubana.

No quiero cerrar este primer acercamiento a lo que ha sucedido en este 2019 sin hacer referencia a lo que a mi entender ha sido uno de los sucesos más significativos desde la música: la joven agrupación Más con Menos.

Este formato músical, liderado por el percusionista Eduardo Ramos vivió un año especialmente favorable, logrando llenar todos los espacios en que se han presentado y conformando un grupo de seguidores que aman y respetan el excelente trabajo que realizan fusionando de manera inteligente sonoridades cubanas y foráneas en una propuesta ante la que hay que quitarse el sombrero.

Su primera producción discográfica vio la luz este año Contratiempo fue su carta de presentación, una credencial que sin dudas los única entre los fenómenos musicales que harán historia en la rica leyenda musical que es Cuba.

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