jueves, 7 de diciembre de 2017

Vuelve Athanai a escenarios habaneros


Después de un ciclo que comenzó con el exitoso concierto “Athanai está en La Casa” en la Sala Che Guevara de Casa de las Américas en febrero del presente año, el músico y productor Athanai regresa a un escenario capitalino con un concierto único el próximo martes 12 de diciembre, a las 8.30pm en el Teatro Mella. 
 
En ese espectáculo, que se inscribe en el programa colateral de la 39 edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, Athanai guiará un recorrido sonoro por su obra de más de 20 años, en el que se incluirán los temas de sus álbumes Séptimo Cielo (1997) y Creando Milicia (2012), así como temas del disco Obligatorio  (2017), reedición de  “A Castro le gusta el rock” (2004), nominado al Cubadisco en 2017 en la Categoría Rock.  

Será un concierto único al que llegarán como invitados Haydée Milanés y Kelvis Ochoa quienes cantan los temas Falté y Todo, respectivamente, lanzados este año en los medios nacionales, además en la selecta nómina de invitados estarán David Blanco y Adrián Berazaín.

Hatanai es uno de los músicos cubanos contemporáneos más importantes entre los de su generación, reconocido por la manera singular de hacer la trova, el pop y el rock.

Vitrales de Rosa María de la Terga centran la atención en FIART 2017


A la memoria de la artesana Rosa María de la Terga, se dedica la XXI edición de la Feria Internacional de Artesanía (FIART), que por estos días se desarrolla en el habanero recinto de Pabexpo, su sede habitual.
 
Hasta el stand que recoge una muestra de su arte en vitral, llegamos para dialogar con su hijo Julio César Giner y uno de sus discípulos, Juan Carlos Fernández, quienes declararon que la obra de esta cubana estuvo signada por el uso del color y de los motivos cubanos, siendo un punto de giro en el arte que con el vidrio existía en el país antes de 1970.

Su alumno recordó la manera en que la maestra formaba a sus seguidores “Ella siempre tenía espacio para transmitir sus saberes, a su taller llegaban dos o tres muchachos interesados por la curiosidad y ella nos enseñaba cómo trabajar el vidrio, darle color y conformar una obra, yo soy el primero de sus alumnos.

Actualmente el grupo que lidera su hijo trabaja en la restauración de los vitrales del Capitolio de La Habana, una obra de encomiable importancia por su carácter patrimonial, a lo que se unen otros proyectos como la Casa y el Museo de Gobierno, donde comenzarán una vez terminado el primero, y compromisos con instituciones pertenecientes a la Oficina del Historiador de La Habana.

“La obra de mi madre, comentó Julio César, puede ser apreciada en la parte más antigua de la capital cubana, en el Hotel Raquel, la Droguería Sarrá, la perfumería 1791, la iglesia de Paula y el Hotel Los Frailes, entre otros espacios mantienen viva la obra de esta artista”.

Para contribuir a la perdurabilidad de la obra de Rosa María de la Terga sus discípulos ponen en práctica acciones: “…mantenemos su firma (una rosa al pie), los mismos colores en que ella se apoyaba para hacer su trabajo y su estilo de diseño, lo que no quiere decir que no hagamos piezas con temáticas moderna”.

 Al mayor aporte de esta artista, a la cultura cubana también se refirieron los entrevistados “…el rescate de los vitrales, un arte que se había perdido, ella tuvo la iniciativa de crear vitrales que se alejaron del clásico europeo.

Comenzó a trabajar con diseños y pinturas cubanas, de importantes artistas, dándole un sello de identidad nacional a ese arte que hasta entonces recreaba motivos algo alejados para nosotros…”.

Desde 1970 hasta su fallecimiento el 31 de marzo de 2017, la artista Rosa María de la Terga se erigió en paradigma del vitral cubano, obra a la que dan continuidad sus descendientes, a quienes agradecemos por la entrevista concedida a esta publicación.

Un premio por hacer arte



Luego de arduos años de trabajo, el ser reconocido con un Premio por la obra de la vida es, sin dudas, una gratificante motivación para continuar la obra, y ese es el caso del habanero escultor orfebre Jorge Luís Gil Rodríguez, quien recibió el agasajo de sus colegas al ser reconocido en la edición 21 de la Feria Internacional de Artesanía que hasta el venidero 17 de diciembre se desarrolla en el recinto ferial Pabexpo.
 
¿Qué significa para usted este Premio?

Cuando se da un premio de esta categoría, se han tenido muchas cosas en cuenta, de la misma manera que considero que hay muchos otros colegas que debieron recibirlo primero que yo, pero hay alguien muy cerca del cielo quiso que  yo fuera el elegido.

Agradezco mucho a todos los que me acompañaron en esta travesía desde Cuba hacia otros lugares, pero siempre regresando a este puerto carenas de San Cristóbal de La Habana donde he echado raíces profesionales y donde decidieron reconocerme con tal alta distinción.

¿En qué consiste su trabajo?

Soy escultor orfebre desde hace más de tres años, comencé con metales preciosos, como se hace tradicionalmente, pero desde hace 27 años aproximadamente, comencé a trabajar con el Titanio, un metal que no tiene antecedentes en este arte.

Pienso que he logrado algunas cosas, no lo suficiente porque cada mañana es un desafío, y a eso he entregado mi vida.

¿Qué aceptación ha tenido en el público s propuesta artesanal con el Titanio? 

No creo ser el más indicado para valorar ese tema, pero pienso que ha sido bien recibida sobre todo en los tiempos actuales, en que hay cierta confusión entre el arte y la artesanía, y lo que llega del primer mundo que no siempre n tiene la novedad y la calidad con que se vende, creo que un grupo de artistas, entre los que me cuento, hemos tomada lo iniciativa de demostrar cuánto de auténtico se puede hacer desde el tercer mundo al que pertenecemos.

¿Desempeña usted alguna labor comunitaria para formar nuevos artistas?

Aún no, ahora tengo un Estudio-Galería en La Habana Vieja, ubicado en la Calle Cuba e/ Amargura y Teniente Rey, que todavía no funciona de manera comunitaria, pero que de seguro disfrutaría mucho que los interesados lleguen con sus expectativas.

¿Qué nuevos desafíos trae este Premio para usted?

Te confieso que no trabajo para un premio, mi mayor reconocimiento está en ver mi obra caminando por las calles junto a alguien que las exhiba.

Continuaré trabajando como hasta ahora, en una entrega total al arte, hasta que alguien decida que ya no soy útil, y confieso que ojalá eso se demore muchísimo.