jueves, 7 de abril de 2016

Un gran premio para una gran maestra


Entrevista a la maestra de música Robertina Morales Silva
Gran Premio del I Encuentro Internacional Danzonero

La maestra de música Robertina Morales  se alzó con el Gran Premio de Composición en el I Encuentro Internacional Danzonero “Miguel Failde in memoriam” celebrado recientemente en la ciudad de Matanzas.

Con la obra “Pablo”, esta habanera que ha dejado su huella en generaciones de cubanos llegó al certamen sin las aspiraciones de resultar premiada, sólo por la motivación de estar presente en una cita convocada por un joven heredero de Miguel Failde (su tataranieto Ethiel),  quien coordinara y presidiera el evento en el que el “baile nacional cubano” fuera centro de atención.

Sobre la pieza musical y otros temas dialogamos con la profesora

¿Cuáles fueron las motivaciones para componer esta obra?

La principal motivación es la figura y la impronta de Pablo Milanés, esta obra está escrita hace más de doce años, pero no había encontrado un evento que, en mi opinión, mereciera la pena para presentarla.

Surgió esta posibilidad y me pareció justo contribuir a la iniciativa de el joven Ethiel, quien de manera muy acertada ha pensado en una manera nueva y más fresca para hacer renacer el Danzón.

¿Por qué Pablo?

Porque él es un músico excepcional, a quien admiro mucho y eso me inspiró tanto que en una parte de este danzón, como se hacía antes, aparece una frase de su canción “El tiempo, el implacable, el que pasó”.

Es un homenaje a la figura de alguien que es imprescindible en la cultura cubana de estos últimos siglos, no solo para los que hacen la Trova, sino para todos los músicos y me atrevería a decir que para todos los cubanos.

¿Cuándo podremos escuchar esa obra?

La Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM) lo va a grabar y yo esperaré a que eso suceda para que después lo defienda la Orquesta Failde u otra danzonera del país, no son pocas y todas son buenas.

En su opinión qué importancia tienen eventos como este.

Hay algo que se llama el rescate de las tradiciones, pero visto más allá de “no perder lo viejo”, porque el Danzón está vigente y ese es uno de los principales logros de este evento, ha estado siempre en función de demostrar que no ha muerto.
En México se baila danzón desde niños, existe un Palacio del Danzón y es casi un himno, pero ese es un género cubano.

En otras partes del mundo ese ritmo sirve de base a otras melodías, tal vez de manera desconocida para los neófitos, pero se hace mucho Danzón, porque es un género muy agradecido, el más clásico de la música popular cubana, en mi criterio.

Este encuentro me ha parecido fabuloso porque al surgir de cabezas y corazones jóvenes, le ha dado un vuelco a la mirada que tenemos los de mí generación. Antiguamente tenía una estructura para su bailador y ahora los músicos han simplificado su forma de hacerlo, cargando la mano en el “montuno”, lo que me parece loable para ponerlo en capacidad de diálogo con los otros géneros que copan los medios.

La variedad de sus melodías que se hacen ahora me parecen muy interesantes. Por ejemplo las cosas que hace Alejandro Falcón son novedosas y dignas de admirar, no en todo momento sigue la estructura clásica del Danzón, pero no rompe con los elementos que lo distinguen ni con su esencia y ese es una victoria para este evento.

¿Qué futuro le augura al Danzón como género musical y danzario?

El más luminoso, espero que vuelva a ser del agrado de todos, que pueda ser escuchado tanto como el reggaetón o la música house, que los jóvenes músicos se interesen por él tanto como por la “timba” y que los medios de comunicación lo divulgan y promueven a la par de otros géneros.

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