jueves, 22 de septiembre de 2016

Natalí León Recodé. Intrepidez y valentía en el espectáculo cubano



Foto cortesía de la entrevistada

Con apenas 25 años de edad Natalí León Recodé cuenta con un reconocido prestigio internacional como coreógrafa y directora de espectáculos. Lauros granjeados con esfuerzo, dedicación, responsabilidad y entrega.

De regreso al país, luego de una extensa temporada en el extranjero se prepara junto a  Latino Show, compañía que lidera desde hace dos años, para ocupar posiciones privilegiadas en la escena nacional.

¿Cuál es el principal propósito de la Compañía?

Nuestro propósito es tratar de demostrar las raíces latinoamericanas en mezcla con la cubana, a partir de las experiencias que vivimos durante nuestra estancia en Europa, donde constatamos la aceptación que tiene la cultura del área.

¿Existe algún elemento que distingue a la compañía?

Somos ocho bailarines en escena, que ejecutamos cambios musicales, de diseños coreográficos, de vestuarios, para enriquecer un espectáculo de 45 minutos o una hora.

La transición de una coreografía a otra exige agilidad y destreza, elementos que también identifican nuestro trabajo, lo que implica un desafío que nos engrandecerá.

¿Cuál es el paradigma de Nataly en su empeño?

Obbiní Batá agrupación femenina folclórica cubana, de la que he formado parte por más de cinco años y de la que he aprendido mucho.

En esa agrupación es impresionante ver como seis mujeres logran un espectáculo de más de una hora, en el que ejecutan los instrumentos de percusión, cantan y bailan, y ese es un ejemplo a imitar.

Llegas al espectáculo con una sólida formación folclórica de matriz africana. ¿Cuánto ha aportado esa formación a tu trabajo actual?

Desde los cuatro años me apasiona la danza en general, pero siempre he tenido mayor inquietud por la raíz afro de la cultura cubana, elemento que en mi opinión es la base fundamental de lo que hago hoy.

En mi caso, es una ayuda para procrear un espectáculo, es la manera en que mezclo los ritmos y pasos, por ejemplo llevar un baile Congo a un danzonete, de traspolar los pasos básicos de los Orishas a las danzas colombianas o brasileñas.

Dentro de tu formación artística ha tenido un gran papel el Ballet Folklórico de Camagüey. ¿Cómo definirías su influencia en lo que ahora haces?

Anteriormente te hable de Obbiní Batá como una de mis escuelas, pues el Folklórico de Camagüey fue y será mi primera formación, desde los siete años he estado vinculada a esa agrupación ya que soy camagüeyana.

Lo primero que hice en el plano danzario fue a los trece años, bailando para Elegguá (deidad del panteón yoruba que simboliza a un niño), junto a esa gran Compañía, con la misma que di mis primeros pasos como estudiante del nivel elemental de danza.

Sus enseñanzas me acompañan siempre y son un referente que tengo bien cerca en el momento de concebir una coreografía.

¿Dónde se presenta Nataly y su Latino Show?

Estamos de martes a domingos en la Sala de Fiestas "Turquino", en el Hotel Habana Libre (23 y L), en el horario comprendido entre las diez de la noche y las tres de la madrugada.

Allí presentamos un espectáculo variado, con diferentes géneros danzarios y musicales.

El tercer sábado de cada mes nos presentamos en el Teatro Mariana Grajales (Santa Catalina y Saco), y los domingos alternos en el "Tablao" del Gran Teatro de La Habana, Alicia Alonso (Prado y San Rafael), a partir de las doce de la madrugada, con un espectáculo que tiene elementos de circo, danza y música.

¿Cuánto exige de ti este trabajo?

Es una labor muy exigente, he tenido que renunciar a muchas otras cosas como la diversión de la infancia y la adolescencia, el amor de la juventud, el descanso, el disfrute con la familia o los amigos y hasta el sueño, pero para mí no ha sido un sacrifico porque es mi realización y la concreción de mi sueño.

El mundo del espectáculo en Cuba tiene grandes figuras consagradas. ¿Será ese un camino escabroso para que Nataly logre ubicarse entre las principales figuras de ese mundo?

Para lograr un propósito hay que afrontar cosas buenas y malas y siempre habrá tropiezos, negativas y cuestionamientos, pero esos mismos obstáculos son acicate para avanzar.
Siempre será escabroso, pero no me amilano ante eso, porque nunca perderé la fe en mí, en lo que he aprendido y en lo que puedo demostrar.

¿Cuáles consideras que son tus mayores  limitaciones para desarrollarte en el espectáculo?

Ante todo mi estatura, no soy una mujer alta y eso es una limitante, no tengo una figura deslumbrante y además soy de piel blanca.

Recuerdo que cuando comencé  con Obbiní muchos dudaron que lo lograra por el color de mi piel, no se concebía una blanca tocando tambores ni danzando para los santos africanos, pero aunque tengo esas características soy muy persistente y sé que esa es mi mayor fortaleza.

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